- Lun May 23, 2011 2:51 pm
#99779
Amarga derrota. PSOE pierde comicios autonómicos y municipales. Una marea azul (el color de los Populares) ha pasado a marcar el mapa peninsular desde ayer. La crisis y el desempleo causaron derrota del PSOE.
El PP ocupa desde ayer una posición de hegemonía inaudita en el mapa de poder autonómico de España desde el rodillo socialista de los 80. Lo tiene casi todo, salvo Andalucía –que con este resultado va camino de caer en 2012–, País Vasco, Cataluña, Navarra y Asturias. El azul tiñe todo el mapa. El tablero de la política española, según los primeros análisis de los dirigentes reunidos en la calle Génova, abre paso a una larga hegemonía del PP ya sin oposición. “Esto es el inicio de una nueva etapa política en nuestro país”, ha sentenciado Ana Mato en la primera comparecencia en Génova, sin aceptar preguntas, un estilo que empieza a imponerse en el PP y que tan buen resultado parece haber ofrecido a Rajoy durante su campaña electoral.
El PP tiene así más argumentos para su estrategia central de los últimos meses: la petición de elecciones anticipadas. “Los españoles están pidiendo urnas”, ha analizado Soraya Sáenz de Santamaría. La presión será cada vez mayor, aunque Rajoy ya ni siquiera se ocupa de insistir. Para eso tiene a todos sus dirigentes, sobre todo la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, que ya se ha precipitado a pedirlas ayer dos veces. Cuando ha salido a saludar desde el balcón de la sede de su partido, en la calle Génova de Madrid, Rajoy no ha pedido el adelanto electoral, que sí ha exigido, a su lado, Aguirre. El líder ha dado las gracias a los votantes y ha resaltado que ha sido “el mejor resultado en las elecciones municipales y autonómicas en la historia del partido”. En la calle, los simpatizantes coreaban “esto es democracia y no lo de Sol”, por las protestas del Movimiento del 15-M en el Kilómetro 0, y, luego, “Bildu, fuera”, en referencia a la coalición independentista vasca que se ha colocado como la segunda fuerza en el País Vasco.
PP duda en adelantar comicios
A pesar del resultado tan evidente, en la calle Génova no quieren ni hablar de la mayoría absoluta en las generales, entre otras cosas porque no quieren que esa idea se extienda y movilice a la izquierda. Pero muchos dirigentes empiezan a contemplarlo como una posibilidad más que real. El hundimiento del electorado del PSOE es tan fuerte, y los populares lo ven tan difícil de recuperar en plena crisis económica, que todas las opciones están ya encima de la mesa.
El PP ha superado ampliamente el mejor de sus sueños. Se buscaba un triunfo histórico, con una diferencia global similar a la de 1995, que abrió la brecha para la victoria en las generales de 1996. Y en vez de cinco puntos, como entonces, el PP logra hasta 10 puntos de diferencia en las municipales sobre el PSOE, algo inaudito en municipales. Y caían ciudades simbólicas como Sevilla, A Coruña o Córdoba. Pero en un país cuasifederal como España, el poder está en las autonomías. Y ahí también se superan las expectativas. Ha caído Castilla-La Mancha, el gran objetivo y la apuesta más fuerte de Rajoy. Además, arrasa en Madrid y la Comunidad Valenciana. Baleares cae del lado del PP. Incluso Cantabria, de forma imprevista. Y probablemente Aragón, en función de los pactos.
Asturias Resistió
Sigue. El único punto negro para los Populares es Asturias. Mariano Rajoy decidió no poner de candidato a Francisco Álvarez Cascos, el ex secretario general, para evitar una crisis interna. Y el resultado es que el PP tendrá que hacer presidente a Cascos, que parece haber ganado ampliamente la batalla, un resultado pésimo para la apuesta de Rajoy, Isabel Espinoza. Ahora el PP deberá pactar si desea hacerse del poder , cuando menos, ponen en orden la casa. Pero eso no importa, pues el festejo es grande.
Indignados no pesaron
El PP ha visto confirmada su tesis de los primeros días sobre el estallido de los indignados. Los populares siempre pensaron que esta era una guerra dentro de la izquierda, que no iba con ellos. Que solo podía perjudicar al PSOE y tal vez ayudar un poco a IU.
Los resultados finales confirman esa tesis muy extendida en la dirección nacional, y desmontan las teorías conspirativas de la deecha de la derecha del PP. Nada puede ya impedir, creen en el PP, su llegada a La Moncloa. Solo es cuestión de tiempo, y Rajoy sabe esperar.
La única incógnita es si habrá o no adelanto de los comicios generales. Zapatero dice que prefiere que se cumpla el plazo constitucional, pero es “pato cojo” hoy.
Fuente: http://www.larepublica.pe/archive/all/l ... 9/todos/10
El PP ocupa desde ayer una posición de hegemonía inaudita en el mapa de poder autonómico de España desde el rodillo socialista de los 80. Lo tiene casi todo, salvo Andalucía –que con este resultado va camino de caer en 2012–, País Vasco, Cataluña, Navarra y Asturias. El azul tiñe todo el mapa. El tablero de la política española, según los primeros análisis de los dirigentes reunidos en la calle Génova, abre paso a una larga hegemonía del PP ya sin oposición. “Esto es el inicio de una nueva etapa política en nuestro país”, ha sentenciado Ana Mato en la primera comparecencia en Génova, sin aceptar preguntas, un estilo que empieza a imponerse en el PP y que tan buen resultado parece haber ofrecido a Rajoy durante su campaña electoral.
El PP tiene así más argumentos para su estrategia central de los últimos meses: la petición de elecciones anticipadas. “Los españoles están pidiendo urnas”, ha analizado Soraya Sáenz de Santamaría. La presión será cada vez mayor, aunque Rajoy ya ni siquiera se ocupa de insistir. Para eso tiene a todos sus dirigentes, sobre todo la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, que ya se ha precipitado a pedirlas ayer dos veces. Cuando ha salido a saludar desde el balcón de la sede de su partido, en la calle Génova de Madrid, Rajoy no ha pedido el adelanto electoral, que sí ha exigido, a su lado, Aguirre. El líder ha dado las gracias a los votantes y ha resaltado que ha sido “el mejor resultado en las elecciones municipales y autonómicas en la historia del partido”. En la calle, los simpatizantes coreaban “esto es democracia y no lo de Sol”, por las protestas del Movimiento del 15-M en el Kilómetro 0, y, luego, “Bildu, fuera”, en referencia a la coalición independentista vasca que se ha colocado como la segunda fuerza en el País Vasco.
PP duda en adelantar comicios
A pesar del resultado tan evidente, en la calle Génova no quieren ni hablar de la mayoría absoluta en las generales, entre otras cosas porque no quieren que esa idea se extienda y movilice a la izquierda. Pero muchos dirigentes empiezan a contemplarlo como una posibilidad más que real. El hundimiento del electorado del PSOE es tan fuerte, y los populares lo ven tan difícil de recuperar en plena crisis económica, que todas las opciones están ya encima de la mesa.
El PP ha superado ampliamente el mejor de sus sueños. Se buscaba un triunfo histórico, con una diferencia global similar a la de 1995, que abrió la brecha para la victoria en las generales de 1996. Y en vez de cinco puntos, como entonces, el PP logra hasta 10 puntos de diferencia en las municipales sobre el PSOE, algo inaudito en municipales. Y caían ciudades simbólicas como Sevilla, A Coruña o Córdoba. Pero en un país cuasifederal como España, el poder está en las autonomías. Y ahí también se superan las expectativas. Ha caído Castilla-La Mancha, el gran objetivo y la apuesta más fuerte de Rajoy. Además, arrasa en Madrid y la Comunidad Valenciana. Baleares cae del lado del PP. Incluso Cantabria, de forma imprevista. Y probablemente Aragón, en función de los pactos.
Asturias Resistió
Sigue. El único punto negro para los Populares es Asturias. Mariano Rajoy decidió no poner de candidato a Francisco Álvarez Cascos, el ex secretario general, para evitar una crisis interna. Y el resultado es que el PP tendrá que hacer presidente a Cascos, que parece haber ganado ampliamente la batalla, un resultado pésimo para la apuesta de Rajoy, Isabel Espinoza. Ahora el PP deberá pactar si desea hacerse del poder , cuando menos, ponen en orden la casa. Pero eso no importa, pues el festejo es grande.
Indignados no pesaron
El PP ha visto confirmada su tesis de los primeros días sobre el estallido de los indignados. Los populares siempre pensaron que esta era una guerra dentro de la izquierda, que no iba con ellos. Que solo podía perjudicar al PSOE y tal vez ayudar un poco a IU.
Los resultados finales confirman esa tesis muy extendida en la dirección nacional, y desmontan las teorías conspirativas de la deecha de la derecha del PP. Nada puede ya impedir, creen en el PP, su llegada a La Moncloa. Solo es cuestión de tiempo, y Rajoy sabe esperar.
La única incógnita es si habrá o no adelanto de los comicios generales. Zapatero dice que prefiere que se cumpla el plazo constitucional, pero es “pato cojo” hoy.
Fuente: http://www.larepublica.pe/archive/all/l ... 9/todos/10


