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Nos vemos en la próxima retransmisión.

[COLUMNA DE LA SEMANA] Un brote en el desierto

Sobre volver, sobre ilusionarse cuando toda ilusión se había perdido

Si os digo la verdad, cuando terminé la columna que escribí hace un mes y medio, pensé que sería lo último que escribiría para Smash Bros. Spain. Esto no tiene nada que ver con mi poca satisfacción a la hora de trabajar con el resto de columnistas. Al contrario, y por no extenderme en halagos, son todos maravillosos como compañeros. Mi problema surgía del casi nulo interés que sentía por este mundillo en general. Como ya relaté hace tiempo, mi relación con Smash estaba fría desde que se nos vino la que se nos vino. Y, mientras escribía las últimas líneas de mi comentario sobre la validez de un personaje más allá de lo que la gente pueda opinar, por mi mente solo vagaba una idea de final. Un final quizá anticlimático, pero final al fin y al cabo.

Porque, ¿qué ilusión le queda a alguien cuando lo que le impelía a seguir jugando desaparece por completo? Por no repetirme con mi yo de aquel entonces, intentaré ser breve. Si, como dije antes, mi visión hacia el juego y la competición se estaba secando, llegados a ese punto estaba ya casi marchita. Hubo un par de intentos de volver, en dos torneos online que no me supieron a nada. Incluso me cambié el tag, buscando esa frescura que nunca llegaba. Simplemente, Smash no podía gustarme porque Smash había perdido lo que a mí me gustaba.

Entiendo a quien la competición desde casa pueda serle apetecible, pero no es para mí. No poder ver a los amigos que he hecho gracias a la comunidad, no poder escuchar el discursito del TO sobre las reglas de comportamiento y «las mesas no son sillas, así que nada de sentarse en ellas», no poder chocarle el puño a mi rival antes y después de las partidas, no poder escuchar el repentino grito de victoria del aspirante que logra al fin vencer a su némesis, tras meses de caer ante él… Estas cosas son las que me daban la vida en este juego. Sin ellas, ¿qué es un torneo? Pues encender la consola, desear que no vaya demasiado lento el internet, jugar de dos a tres partidas con un ente que ni puedes ver, y ya está. No es por eso por lo que empecé a jugar. Eso no es Smash, al menos para mí.

Y ahora os preguntaréis: ¿y a mí que me importa tu vida, Oguest? Y otra mejor incluso: ¿y a mí que me importa tu vida, Oguest, si ya nos contaste lo mismo hace meses? ¿Qué ha cambiado?

Pues mucho, la verdad. El virus parece estar cediendo y, con él, nuevos brotes verdes comienzan a germinar en el suelo hasta ahora yermo que era la comunidad presencial. En Andalucía, mi comunidad, ya hay un torneo confirmado en Sevilla, el RPL Series: New Generations, en el cual las plazas se agotaron en menos de un cuarto de hora, con cuatro regiones andaluzas representadas y con el regreso de caras que hacía ya más de un año que nos se perfilaban por la comunidad. Son 32 personas, lejos de las cifras que la comunidad alcanzó en mejores tiempos, pero ya es un boceto. Y, para mí, una inspiración. Más incluso, una esperanza.

«Simplemente, Smash no podía gustarme porque Smash había perdido lo que a mí me gustaba»

Porque, aunque no iré a ese torneo, por temas de tiempo y porque aún estoy algo inseguro con el tema de las multitudes en interior, hace poco volví a encender la Switch. No para pasar el rato, sin objetivos. Volví a escoger a Yoshi, mi personaje desde Smash 4, y volví a escoger el modo entrenamiento. Sé que pasará tiempo antes de que vuelva a ser todo como antes, pero el paso de valentía que no solo los andaluces, sino muchas comunidades españolas están dando, han vuelto a despertar en mí esa ilusión. Esas ganas de mejorar, de demostrar a todos que aún tengo mucha guerra que dar en este juego.

Y esto es precisamente lo que busco conseguir con esta columna: animar a todos aquellos que se sentían como yo. Hubo gente que reaccionó a mi columna derrotista con mensajes de comprensión, hablando de que a ellos les ocurría lo mismo. Pues a ellos les digo: ilusionaos de nuevo. Podéis permitíroslo. Porque aún queda mucha tela por cortar, y sois más que bienvenidos a este telar.

Esta columna me ha quedado algo personal, pero creo que era la mejor forma de abordar este sentimiento. En definitiva, y por no darle más coba al asunto, espero veros a todos muy pronto en las venues, salones mangas o salones del jugador de turno. No sé cuándo, pero tened por seguro que todos volveremos. Porque, aunque creáis que habéis escrito vuestra última línea, tras ella siempre hay un nuevo capítulo que descubrir.

Comentarios · 3

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1 comentarios Ordenar comentarios por
Ramonium
Yo he visto que la vuelta al offline no ha sido como esperaba. Aunque creo que también tengo un problema con Ultimate.
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